domingo, 26 de febrero de 2012

A mi amigo fiel


A mi amigo fiel

 Para ti Ducan que durante catorce años en mi vida has estado.
No sabes cómo lamento no haberte dicho adiós,
No haber estado a tu lado en tu último suspiro
Y no haberte dicho lo mucho que te quiero
Y lo que te voy a echar de menos.

Te fuiste y ya no te podré abrazar.
Pero tal vez sea ahora Dios quien te necesite
Para jugar, reír y abrazarte.
¿Quién me esperará ahora por las noche cuando sienta mi llegada?
¿Quién se sentará conmigo y a quién le contaré cómo me ha ido el día?
¡Cuantas veces mis lágrimas fueron derramadas en tu pelo blanco
Y tú con tus ojos tristes me mirabas comprendiendo mis tristezas!
Ya no responderás cuando te llame “Ducan” aunque grite con todas mis fuerzas.
Tu corazoncito dejó de latir.
¿Dónde estarás ahora?
Espérame que yo iré por ahí y cuando yo llegue disfrutaremos igual que aquí.
Nunca fuiste mi perro, fuiste mi amigo fiel.
Gracias por tu cariño.
Gracias por tus besos.
Gracias por tu amor.