jueves, 7 de enero de 2016

Regalo de Reyes Magos

Ya pasaron los Reyes Magos y bueno no me voy a quejar porque me han dejado varias cositas, eso quiere decir que me he portado bien durante todo el año. Algo malo habré hecho digo yo, pero por los regalitos que me han dejado no debió ser tan malo lo que hice.  Si hice algo malo fue sin querer, jamás haría algo que ofendiese o hiciese daño a alguien.
El mejor regalo que me han traído los Reyes a sido la visita de mi gran amiga Mari, lo de grande no lo digo por el tamaño que tiene, lo digo por lo que significa para mí, un gran tesoro que tengo en mi vida.
Mari y yo somos amigas desde hace casi 40 años, somos de la misma edad, nacidas en el año 60 pero nos llevamos casi un año, yo nací en enero y ella en diciembre.
Nos separan más de 200 km. pero eso no es ningún impedimento para que si nos necesitamos una acuda al lado de la otra. Mari y yo no tenemos secretos y disfrutamos como niñas cuando estamos juntas, a las dos nos encanta ir de compras, ir a comer y sentarnos a tomar un café y un cigarrillo, sí, fumo. No está bien fumar pero qué llevará el cigarrillo para que sea tan difícil dejar ese vicio.
En el carácter Mari y yo no nos parecemos en nada, yo soy alegre, simpática ja,ja,ja y no tengo abuela. Mari en cambio es seca, sonríe poco, pero ya me encargo yo de hacerla reír, quizás por esa diferencia de caracteres nos llevamos tan bien y sobre todo nos queremos.
Lo que menos me gusta de Mari es que es concejala del PP y le gustan los toros... Pero que vamos hacer, es mi amiga y respeto sus ideales. Jamás hemos discutido por esos asuntos. Más de una vez hemos ido de vacaciones juntas y si donde hemos ido había una corrida de toros pues ella se ha ido a ver los toros y yo a ver el pueblo. Nos separamos por la tarde y nos volvemos a encontrar para cenar.
Hoy hemos ido a comer y hemos hablado y hablado, pero también tuvo algo no tan bueno el día y fue la despedida, Mari se fue no sin antes prometernos que nos volveremos a encontrar muy prontito.