martes, 1 de marzo de 2016

Mi Dr.

Se acabó febrero y empezamos marzo, el mes de la primavera, un mes engañador como dice el refrán: Marzo engañador, un día malo y otro peor. eso quiere decir que no nos podemos fiar de marzo que un día tendremos mucho sol y al día siguiente el paraguas tenemos que coger. Ahora os voy a contar lo que hice ayer, nada especial, fui a tomar café con Mª Carmen mi nueva amiga de rehabilitación y después me acompaño al médico. Vaya médico que me visito, un amor de hombre, cariñoso, educado sin mirar el reloj para la visita, un médico que te explica todo perfectamente y al que le puedes hacer todas las preguntas que quieras y él te contesta con una sonrisa y con palabras claras.Creo que me enamoré del médico. Voy a omitir su nombre por respeto a él. Y porque después me voy de la lengua y le explico que he escrito de él y luego me arrepiento. Como me ha pasado con Silvia la psicóloga, que el otro día que tuve visita  le comente que había escrito sobre ella y me pregunto el nombre del blog para leerlo y ahora hasta que vuelva a la próxima visita estoy que me muero de vergüenza. Nada más llegar a casa lo primero que hice fue leer la entrada que había escrito hablando de Silvia por si había escrito algo que pudiese ofenderle. Lo leí y creo que todo lo que dije de ella eran alabanzas porque se las merece, por la paciencia que tiene conmigo .Bueno sigo con mi Dr. de ayer (del que me he enamorado) y no por guapo si no por atento y cariñoso. Yo tengo un problema en la pierna, debido a una operación,  pero eso os lo contaré otro día. Pues ahora el Dr. dice que me va a  realizar un tratamiento con Toxina Botulínica, lo que normalmente conocemos como Botox, sí, eso que se pone la gente con dinero en la cara para quitarse las arrugas, pues a mí me lo va inyectar en la pierna y yo con todo mi salero le dije: "porque no deja un poquito en la jeringuilla y me lo pone en las patas de gallo" y nos reímos las cinco personas que estábamos en la consulta, pero creo, por la cara que puso el Dr. que no me va a poner nada para eliminar mis arruguitas. Después de salir del médico Mª Carmen y yo comentamos lo amable y atento que había sido con nosotras. Qué alegría encontrar médicos tan estupendos, cuando vamos al médico es porque algo no nos funciona bien, no vamos por placer,  y lo que aprecias en ese momento es encontrarte con alguien que te comprenda o por lo menos finja en ese momento que sabe lo que estas pasando. Yo debo decir que últimamente visito a muchos médicos y todos son amables conmigo y siempre me dan ánimos. También depende del paciente el comportamiento de los médicos, yo siempre los escucho y les hago caso y siempre saco un poquito de humor de lo que me dice. Pues hasta aquí mi historia del médico del cual me  he enamorado (no se lo digáis a mi marido, jejeje).Después de salir del hospital Mª Carmen y yo nos despedimos hasta pronto y, yo llame a mi amiga Juani que vive muy cerquita del hospital y nos fuimos a desayunar, yo la segunda vez que desayunaba y después quiero adelgazar, y nos reímos mucho Juani y yo porque yo le comentaba: "Juani, creo que me he enamorado" y ella me decía: "¿Sientes mariposas en el estomago?" y jajajaja a reírnos.