jueves, 3 de agosto de 2017

Mi motera

Hoy quiero dedicar esta entrada a una mujer que he conocido hace unos días y que es un orgullo para mí poder considerarla mi amiga.
Esta mujer es espectacular, amable, cariñosa, alegre, siempre de buen humor y con una sonrisa en los labios.
Esta mujer que me da tanta alegría hace que mi estancia y la de mi familia en un sitio que no es el mejor lugar para estar sea menos duro y más alegre.
Esta mujer, no voy a decir su nombre ni nada de su vida para que nadie más que nosotros, mi familia y ella podamos identificarla la voy a llamar "mi motera" ella con este nombre ya sabe de quien estoy hablando y eso es lo único importante.
A mi motera le quiero dedicar estas palabras desde lo más hondo de mi corazón. 
Motera ya te quiero un poquito porque eres increíble, eres el amor y la alegría en persona, sin ti nuestra estancia en este lugar no sería lo mismo.
Cada mañana cuando llegas y nos das esos besos con tanto cariño y llegas con tu sonrisa nos iluminas el día. A mí me das mucha paz y confianza pero sobre todo tú sabes bien a quien le das una inmensa alegría, a él, a ese hombre que yo tanto quiero y que no lo está pasando bien. Él me pregunta por las noches ¿Mañana viene la motera? y cuando le digo que sí se le ilumina la mirada. Él te quiere, aunque no lo demuestre y le das vida cada día que estás con él. Me estoy poniendo un poquito celosa de ti, jejeje. y yo te agradezco todo lo que haces por él.
Si en la vida hubiese muchas personas como mi motera la vida sería maravillosa.
Motera nunca en la vida podré agradecerte lo que haces por nosotros. Ese té tan bueno que me preparas y que me sabe a gloria porque sé que lo haces con mucho amor para mí es el mejor té que jamás me he tomado.
Esas palabras que le dedicas a él y esas bromas que le haces son las mejores medicinas para la recuperación de él.
Motera no sabes lo agradecida que estoy de que Dios te haya puesto en nuestras vidas, cada noche doy gracias a la vida por haberte conocido y espero que esta amistad dure mucho, mucho y que un día nos podamos reunir en mi casa para celebrar nuestra amistad y la recuperación de él. Mi casa es tu casa y espero verte muchas veces en ella.
Te quiero motera y quiero que la vida te de toda la felicidad que te mereces por ser como eres una alegría y vitalidad increíble.
Y aquí termino con lágrimas en los ojos y queriendo decirte mil cosas más pero ya no soy capaz de seguir.