El blog de Alma Buendía Soleado

miércoles, 14 de enero de 2026

66 años

66

Hoy me desperté contenta y feliz,
como me despierto todos los días, agradeciéndole a Dios un día más
y pidiéndole que nos proteja a Coco, a Borja y a mí. 
Hoy cumplo 66 años.
Lo escribo despacio, para sentirlo bien.

Sesenta y seis.
Un número bonito. Doble seis.
Un número que no pesa, que acompaña.

No miro atrás con nostalgia, sino con orgullo sereno.
Porque llegar hasta aquí no ha sido casualidad.
He vivido, he aprendido, he perdido, he ganado, me he caído…
y aquí estoy. En pie. Con ganas. Con ilusión.

Empiezo mis 66 años feliz.
Y no porque todo sea perfecto, que no lo es,
sino porque he aprendido algo muy valioso:
la felicidad no es una meta, es una manera de estar en la vida.

Hoy me celebro.
Celebro mi forma de sentir, mi sensibilidad, mi manera de cuidar, mi capacidad de emocionarme con las cosas pequeñas, mi risa, mis silencios, mi intuición.

Celebro que sigo ilusionándome.
Que sigo esperando cosas buenas.
Que sigo creyendo que lo mejor no siempre está detrás, que muchas veces… está por llegar.

Este nuevo año lo empiezo con esperanza tranquila.
No pido milagros imposibles.
Pido salud, calma, momentos bonitos,
personas que sumen, días sencillos que sepan a hogar.

Espero felicidad, de la cotidiana.
De la que no hace ruido.
De la que llega en forma de conversación, de paseo, de risa compartida, de café caliente, de compañía sincera.

Espero seguir escribiendo.
Seguir agradeciendo.
Seguir aprendiendo a soltar lo que pesa
y a quedarme con lo que me hace bien.

Con 66 años recién estrenados, me digo a mí misma algo importante: no he llegado tarde a nada.
Estoy justo donde tengo que estar.

Empiezo este año con el corazón abierto,
con confianza en la vida y con la certeza de que aún me quedan muchos momentos por vivir.

Gracias a la vida.
Gracias a los que están.
Gracias a los que estuvieron.
Gracias a mí, por seguir.

Feliz cumpleaños a mí.
Bienvenidos, 66. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

66 años

66 Hoy me desperté contenta y feliz, como me despierto todos los días,  agradeciéndole a Dios un día más y pidiéndole que nos proteja a Coc...