El blog de Alma Buendía Soleado

domingo, 23 de agosto de 2026

Las noticias de última hora de Coco


¡Buenos días desde El Rincón de Amalia! 🧡

Aquí estamos, un día más de este verano que nos está regalando unas temperaturas de aúpa. Pero, como una ya tiene su estrategia, el día empieza antes de que el sol decida apretar de verdad. ¡A las ocho de la mañana ya estamos Coco y yo en pie de guerra!

Y es que el momento de salir es sagrado. No tanto por mí, que me tomaría el café en pijama, sino por el señorito Coco. Para él, salir a la calle no es solo un paseo fisiológico; es su momento de conexión social, el repaso de la prensa diaria y la actualización de todas las redes sociales perrunas de Sant Boi.

Es un ritual innegociable. Damos tres pasos y… ¡zas! Primera parada obligatoria: un árbol. Ahí se queda plantado, con una concentración que ya quisiera yo para mis proyectos. Levanta la patita, olfatea con devoción y empieza a leer. Que si el mensaje de bienvenida del vecino, que si la novedad del perro de la esquina, que si han plantado un árbol nuevo... ¡Coco está en todo!

Luego llegamos a la esquina clave, donde se cruzan dos calles. ¡Ahí toca lectura de periódico en profundidad! Se lee la sección de opinión  y la crónica de los que han pasado por ahí antes que él. Se tira un ratito analizando cada centímetro, mientras yo me quedo plantada, con mi abanico ya en la mano por si acaso, y le digo: "¿Pero bueno, Coco, qué te cuentan tus redes sociales hoy? ¿Hay muchos cotilleos en el barrio? Porque como te entretengas tanto, ¡la vuelta a la manzana nos va a costar media hora!"

Pero él, ni caso. Sigue a lo suyo, absorto en su mundo de olores y mensajes invisibles. Es su manera de leer el Facebook y el Instagram, enterándose de quién ha pasado por ahí, quién ha dejado su huella y quién es el nuevo amiguito del barrio.

Después de la intensa sesión de información, llega mi recompensa y la suya, que no se queda sin su premio. Ponemos rumbo a nuestra cafetería de confianza, donde ya nos conocen. "Un café con leche y dos churritos, por favor", le digo a la camarera con una sonrisa. ¡Qué gloria bendita es ese ratito! Con el fresquito de la mañana aún en el aire, disfrutando de mi café y viendo a Coco, ya satisfecho y tranquilo después de su lectura matutina, descansando a mis pies.

Y así, con el deber cumplido, volvemos a casa antes de que el termómetro empiece a subir. Cerramos puertas y ventanas, ponemos el ventilador en marcha y nos refugiamos en nuestro pequeño oasis.

Porque la vida, incluso en pleno agosto y con estas rutinas tan sencillas, tiene sus momentos. Y poder compartir estos ratos con Coco, viendo cómo lee el periódico en cada esquina y disfruta de sus redes sociales a pie de calle, es una manera muy bonita de empezar el día.

¡A disfrutar de lo que queda de verano, queridas amigas, siempre a nuestro ritmo y con una sonrisa!
El Rincón de Amalia 🧡


sábado, 22 de agosto de 2026

¿Y no te da miedo estar sola?


Hay una pregunta que aparece de vez en cuando cuando estoy con amigas:

—Amalia, ¿y no te da miedo llegar a esta edad sin pareja? ¿No te da miedo estar sola?

Y yo pienso: ¿miedo? ¿Por qué iba a tener miedo? 

Vamos a ver, señoras, que una puede estar sola y no estar desamparada. Que no tener pareja no significa que nadie te haya querido, ni que nadie te haya aguantado, que eso también tiene su mérito, jajaja, ni que te hayas quedado sola porque no había otra cosa.

Cada mujer tiene su historia.

Hay quien se divorció, quien nunca encontró a la persona adecuada, quien decidió no volver a pasar por determinadas historias y quien, como me ha pasado a mí, perdió a la persona que quería y tuvo que aprender a seguir adelante.

Y la vida sigue.

Porque estar sin pareja no es ninguna condena. Es simplemente una manera diferente de vivir.

Y tiene sus ventajas, ¡vaya si las tiene!

A estas alturas no tengo que darle explicaciones a nadie si quiero acostarme temprano o quedarme viendo una película hasta las tantas de la noche.

Ni si quiero salir.

Ni si quiero quedarme en casa con Coco.

Ni si me gasto cuatro euros en una cosa que me hace ilusión.

Ni si un día no me apetece hablar con nadie y me tomo el café tranquilamente en mi casa.

Mi tiempo es mío. Mi casa es mía. Mis decisiones son mías.

Y eso, cuando llevas muchos años viviendo y aprendiendo, se valora muchísimo.

A estas alturas una ya no está esperando que venga un príncipe azul a rescatarla. Primero, porque los príncipes azules deben de estar agotados de tanto buscar princesas  y segundo, porque una ya ha aprendido a rescatarse solita.

He aprendido a levantarme cuando me caigo, a solucionar mis problemas, a tirar hacia delante y, sobre todo, a disfrutar de mi propia compañía.

¿Que tener pareja puede ser maravilloso? ¡Pues claro!

Pero también puede ser maravilloso no tenerla.

Porque una cosa es estar sola y otra muy distinta es sentirse sola.

Hay personas que duermen todas las noches abrazadas a alguien y, sin embargo, se sienten solísimas.

Y también hay mujeres que cierran la puerta de su casa, se preparan un café, se ponen cómodas, miran a su alrededor y piensan:

—Qué a gusto estoy aquí, madre mía. 😄

Así que no, a mí no me da miedo estar sola.

A mí me daría mucho más miedo estar con alguien solamente por miedo a estar sola.

Eso sí que no.

Porque no tener pareja no significa no tener amor.

Yo tengo amor en mis amistades, en mi hijo, en mis recuerdos, en Coco, en mis pequeñas cosas, en mis proyectos, en mis paseos, en mis ratitos de sofá y hasta en esas conversaciones que tengo conmigo misma cuando estoy haciendo cualquier cosa por casa. Porque yo hablo muchas veces sola.

Y también he aprendido a quererme a mí.

A estas alturas de la película, yo no quiero que nadie venga a completarme.

Si llega alguien, que venga a sumar. No a rellenar huecos.

Que venga para reír juntos, a compartir un café, un paseo, una conversación, un viaje, una tortilla de patatas o lo que se tercie.

Pero que no venga a salvarme, porque de eso ya me encargo yo solita.

Y si no llega, pues tampoco pasa nada.

Aquí estoy.

Con mi vida, mis cosas, mis recuerdos, mis ilusiones, mis proyectos y mi Coco haciendo de supervisor oficial de la casa. 

Porque la vida sin pareja también puede estar llena de amor, de libertad, de tranquilidad, de risas y de decisiones propias.

Y, queridas amigas, eso es una manera muy bonita de vivir.

Y si algún día aparece alguien que merezca la pena… pues ya veremos. Pero que no venga a darme obligaciones ni a quitarme mi libertad ni mi paz.

Pero mientras tanto, yo no estoy esperando a que llegue nadie para empezar a vivir.

Estoy viviendo.

Y además, a mi manera y muy feliz.

El Rincón de Amalia 🧡



viernes, 21 de agosto de 2026

Ocho cosas que probablemente nunca sabrás


Hoy he leído algo que me ha hecho pensar y he querido compartirlo con vosotros.

Son ocho cosas que probablemente nunca sabremos de nuestra propia vida, porque ocurren en silencio, sin que nadie nos las cuente.

Uno. Alguien, en algún lugar, se enamoró de ti y nunca te lo dijo.

Dos. Un extraño te vio un día, te observó durante un instante y sonrió… y tú ni siquiera te diste cuenta.

Tres. Alguien todavía recuerda algo bueno que hiciste hace muchos años.

Cuatro. Has sido la razón por la que alguien decidió no rendirse.

Cinco. Tu nombre ha aparecido en conversaciones que nunca escucharás.

Seis. Alguien te defendió cuando tú no estabas en aquella habitación.

Siete. Hay alguien que mira tus mensajes y sonríe.

Ocho. Tu vida inspira a personas que quizá nunca te lo dirán.

Bonito, ¿verdad?

A mí me ha hecho pensar que muchas veces creemos que pasamos por la vida sin dejar huella. Pensamos que nadie se acuerda de nosotros, que nadie nos echa de menos o que aquello que hicimos hace tiempo ya no significa nada.

Y quizá estamos equivocados.

Porque no siempre sabemos lo que provocamos en los demás.

Una palabra amable puede quedarse en la memoria de alguien durante años. Un abrazo puede llegar justo cuando hacía falta. Una sonrisa puede alegrarle el día a una persona que ni siquiera conocemos. Y un pequeño gesto que para nosotros no tuvo importancia puede haber significado muchísimo para otra persona.

Por eso hoy quiero quedarme con una idea:

No hace falta saber que has dejado huella para haberla dejado.

Quizá alguien está sonriendo gracias a ti.

Quizá alguien recuerda tus palabras.

Quizá alguien habla de ti con cariño.

Quizá, sin saberlo, hiciste que alguien siguiera adelante.

Y eso también forma parte de nuestra historia.

Así que, si alguna vez piensas que no eres importante para nadie, acuérdate de estas ocho cosas.

Hay historias sobre nosotros que nunca conoceremos.

Y algunas, seguramente, son mucho más bonitas de lo que imaginamos. ❤️

El Rincón de Amalia



miércoles, 19 de agosto de 2026

Hoy elijo ser feliz


Hoy me he levantado con ganas de disfrutar del día. Sin grandes planes, sin esperar que ocurra nada extraordinario. Simplemente, disfrutar de esas pequeñas cosas que muchas veces son las que más felicidad nos dan.

Esta mañana Coco y yo hemos salido a dar un paseo. A Coco le encanta ir por los arbolitos y, como buen señorito, tiene que levantar la patita en todos. 🐩 Aunque yo creo que muchas veces hace un pipí imaginario, porque no puede quedar un solo árbol sin su correspondiente visita.

Después hemos ido a la peluquería nueva. Y estoy muy contenta porque, además de dejarme guapísima, es una peluquería donde quieren mucho a los animales y me han permitido llevar a Coco conmigo. Para mí eso es importantísimo, porque así no tengo que estar buscando a alguien que se quede con él. Y Coco se lo ha pasado de maravilla.

Al salir hemos vuelto a dar otro paseíto por la zona de los árboles y buscando la sombra, porque hoy hace muchísimo calor. Estamos a 33 grados y, con la humedad que tenemos, la sensación térmica es todavía mayor. Así que después de nuestros paseos hemos decidido que lo mejor era volver a casa y refugiarnos del calor.

Y aquí estamos, Coco y yo, tranquilitos en casa.

Hoy he pensado que la vida no tiene que ser perfecta para ser bonita. Hay cosas que no podemos cambiar, momentos difíciles que nos toca atravesar y situaciones que no dependen de nosotros. Pero sí podemos decidir cómo queremos vivir los momentos que tenemos delante.

Yo quiero vivir así: siendo feliz, agradeciendo cada día y disfrutando de las pequeñas cosas.

Agradeciendo al universo por regalarme un día más. Por lo bueno, por lo inesperado y hasta por aquello que no puedo cambiar.

Porque mientras haya un nuevo amanecer, siempre habrá una razón para agradecer y otra oportunidad para volver a empezar.

Y todavía nos quedan horas de este día.

Quién sabe qué pequeño momento bonito nos regalará esta tarde.

Quizá simplemente un café, una conversación, una sonrisa, un ratito con Coco o la tranquilidad de estar en casa.

Y quizá eso sea suficiente.

Hoy estoy aquí.
Hoy estoy con Coco.
Hoy puedo sonreír.
Y hoy doy gracias por estar viviendo un día más.

Porque al final, la felicidad también está en eso: en mirar alrededor y decir...

Qué bonito es estar aquí. ❤️

El Rincón de Amalia



domingo, 16 de agosto de 2026

Una sorpresa llena de cariño 🎉❤️


Ayer vivimos una tarde de esas que se quedan guardadas en el corazón.

Habíamos preparado una fiesta sorpresa para Toni,  intentamos que no se descubriera nada, y los nervios estaban ahí hasta el último momento. Nos reunimos todos, y por supuesto, Coco también vino. ¡Faltaría más! Coco tenía que ser uno de los invitados de honor. 

Nos disfrazamos un poquito, nos pusimos algunos complementos divertidos y preparamos la mesa con todo el cariño del mundo. Queríamos que, cuando llegaran Toni y su mujer, Blanca, se encontraran con algo que no esperaban.

Y así fue.

Cuando entraron y descubrieron la sorpresa, la emoción fue enorme. Le cantamos, nos abrazamos y pudimos ver en su cara que realmente no se esperaba nada de aquello. Y para mí, que había organizado buena parte de todo, ver su emoción fue el mejor regalo.

Después comenzó una tarde estupenda.

Cantamos, jugamos, nos reímos, contamos chistes y disfrutamos simplemente de estar juntos. No hacía falta nada extraordinario. Éramos amigos, una mesa preparada con cariño y muchas ganas de pasarlo bien.

Y, como en toda celebración que se precie, llegó también el momento del pastel. 🎂

Fue una tarde sencilla, pero llena de amistad, de risas y, sobre todo, de mucho cariño. De esas tardes que no necesitan grandes lujos para convertirse en un recuerdo precioso.

Y Coco también lo pasó de maravilla. 

Y aquí tengo que decir algo que quizá parezca una tontería, pero para mí no lo es: ver a Coco feliz me hace feliz a mí.

Pero también me hace feliz ver felices a mis amigos. Ayer, mientras miraba a todos, y especialmente al homenajeado, emocionado y contento, pensé que todo el esfuerzo había merecido la pena.

Porque a mí me gusta hacer felices a las personas que quiero. Me gusta preparar cosas, sorprender, cuidar los detalles y, sobre todo, disfrutar viendo cómo los demás disfrutan.

Por eso ayer fue un día muy bonito para mí.

No por la fiesta en sí, ni por la decoración, ni por el pastel.

Fue bonito porque conseguimos algo mucho más importante:

hacer que una persona que queremos se sintiera querida. ❤️

Y eso, al final, es lo que realmente importa.

Ayer hubo risas, canciones, juegos, disfraces, pastel y muchas fotografías… pero, sobre todo, hubo amistad.
Y me quedo con eso.

Con una tarde sencilla, con mis amigos, con Coco feliz y con el corazón lleno de cariño y amistad.

Porque, como siempre digo, siempre hay un motivo para sonreír.


sábado, 15 de agosto de 2026

La vida es prestada


A veces miro una flor y pienso en lo bonita que es la vida.

Hoy la flor está llena de color, tiene su perfume y parece que va a durar para siempre. Pero sabemos que no es así. Con el paso de los días, sus pétalos empiezan a caer y poco a poco se marchita.

Y creo que nosotros somos un poco como esa flor.

Tenemos hoy. Tenemos esta mañana, este café, esta comida, esta conversación, esta risa, este abrazo… Pero no sabemos cuántas mañanas más tendremos.

Por eso, cada vez tengo más claro que quiero vivir la vida.

Y cuando digo vivirla, no quiero decir hacer grandes cosas ni volverme loca. Para mí vivir es algo mucho más sencillo.

Es disfrutar de un café mientras está caliente. Escuchar una canción que me emociona. Reírme aunque se me marquen las arrugas. Decirle a alguien que lo quiero sin pensar que ya se lo diré mañana. Salir a dar un paseo. Disfrutar de Coco. Sentarme tranquilamente en mi casa y agradecer que estoy aquí.

Y también tengo ganas de vivir.

He aprendido que no quiero estar esperando continuamente a que llegue el momento perfecto. Porque ese momento perfecto quizá no llegue nunca.

Esperar a tener más dinero, menos problemas, más tiempo o menos años para empezar a disfrutar es una manera de dejar pasar la vida.

Y yo ya no quiero hacer eso.

Quiero disfrutar de lo que tengo hoy.

Porque la vida no está esperándome en el futuro. La vida está aquí. En este momento. En este día que estoy viviendo y que, cuando pase, ya no volverá.

Por eso quiero tener las manos abiertas para recibir todo lo bueno que venga, pero también para soltar lo que tenga que marcharse.

Quiero guardar recuerdos, no cosas.

Quiero llenar mi corazón de momentos, de personas, de risas, de conversaciones y de pequeños detalles.

Quiero seguir aprendiendo, aunque a veces me cueste. Quiero seguir haciendo cosas nuevas, equivocándome y volviendo a intentarlo.

Porque tener 66 años no significa que se haya terminado el camino. Al contrario. Yo todavía tengo mucho que aprender y muchas cosas que vivir.

Así que, mientras esta flor que llamamos vida siga teniendo pétalos, quiero disfrutar de ella.

Quiero olerla, tocarla, mirarla y agradecerla.

Porque si la vida es prestada, cuando llegue el momento de devolverla quiero hacerlo con las manos llenas de recuerdos, el corazón lleno de agradecimiento y una sonrisa.

Y sobre todo quiero poder decir:

No solamente sobreviví.
Viví.


El Rincón de Amalia ❤️



viernes, 14 de agosto de 2026

Buenas noches, Diosito


Aquí estoy, Diosito, con un ojo ya cerrado del sueño y el otro aguantando como puede. Y, aun así, antes de irme a la cama, me gusta charlar un ratito contigo.

Gracias por este día, por las personas que quiero, por los momentos bonitos y también por los pequeños contratiempos, que al final nos recuerdan que seguimos aquí, viviendo y aprendiendo.

Solo te voy a pedir una cosita: no nos pongas demasiadas piedras en el camino de golpe, que a veces una ya va con el equilibrio justo y cualquier tropezón nos deja tambaleando. Tú ya me entiendes.

Cuida a mi hijo, a mi Coco,  a mis amig@s.

Cuida a quienes están pasando por momentos difíciles. Dales fuerza, calma y un poquito de esperanza para seguir adelante. Y perdóname por ser tan pidona y por encargarte siempre a media humanidad, pero ya sabes cómo soy.

Y ahora sí, Diosito, me voy a dormir. Mañana, si puede ser, despiértame con ganas, con ilusión y, si no es mucho pedir, con un cafetito esperándome. 

Los problemas, esos ya los iremos resolviendo poco a poco. Tú danos salud y fuerzas, que de buscar sonrisas y pintar el día con los colores más bonitos… de eso ya nos encargamos nosotros.

Buenas noches, Diosito, y gracias por escucharme siempre, aunque a veces empiece a hablar contigo y se me olvide hasta el sueño.

El Rincón de Amalia




Las noticias de última hora de Coco

¡Buenos días desde El Rincón de Amalia! 🧡 Aquí estamos, un día más de este verano que nos está regalando unas temperaturas de aúpa. Pero, c...