martes, 3 de septiembre de 2019

Fiesta sorpresa



FIESTA SORPRESA

La Cefalexina decidió organizar una gran fiesta sorpresa en casa de la Amoxicilina para celebrar el cumpleaños 88 de la Penicilina.

La fiesta estuvo buenísima. Todos los remedios, sin distinción de laboratorios, fueron invitados.

Había una gran cantidad de píldoras, comprimidos, cápsulas y grageas y todos se divirtieron como locos.

Con gran puntualidad la mayoría de los invitados llegaron a horario, salvo el Daflón, que se encontró con problemas de circulación.

La Buscapina, en el centro de la escena discutía sus bondades con un par de hepato protectores.

Los laxantes se cagaron de la risa durante toda la noche. En la otra punta, más secos, la Loperamida charlaba amenamente con un par de pastillas de carbón.

El Omeprazol y la Ranitidina se turnaban para mantener controlado el fuego del asado, mientras que el Lasix fue el responsable de mantener la fiesta bien regada durante toda la noche.

La Atorvastatina la pasó fenómeno, pero se cuidó un poco con la comida porque tenía alto el colesterol. La Colchicina y el Alopurinol, en cambio, se hacen los vegetarianos, pero le dieron al asado como locos.

El Sertal también comió y tomó todo lo que encontró a su alcance.

El corazón del Metoprolol latía como loco. Hacía mucho que no iba a una fiesta.
El Enalapril y el Valsartán charlaron amenamente sin presiones toda la velada, mientras que el Paracetamol y el Ibuprofeno se la pasaron tratando de mantener controlada la elevada temperatura del lugar.

A la Aspirina le dolía la cabeza de tanto barullo que metían los expectorantes y al Metamizol, también.

Los primos Clonazepam y Diazepam se quedaron dormidos. No estaban acostumbrados a tanta joda. El Viagra, en cambio, estuvo toda la noche paradito en un rincón, durito.

Y el baile duró hasta altas horas de la madrugada. La nota graciosa de la noche la dio un supositorio, todos coincidieron en que andaba hasta el culo.

Al otro día, cuando ya todos se habían ido, golpearon la puerta y apareció una pastilla. 
- Vengo a la fiesta – dijo. 
- Pero la fiesta fue ayer - le respondió el Metamucil, que estaba como podía, tratando de limpiar la cruda. - ¿Y tú quién eres?

- Soy la píldora del día siguiente.

Fuente: Desconocida



viernes, 23 de agosto de 2019

Carta para mí



De Amalia a Amalia


Hoy quiero decirte algunas cosas Amalia,
léeme con atención.

Ahora te toca sonreír y ser feliz,
porque la vida ya te dio bastantes tristezas.
Los ojos se te han secado de las lágrimas derramadas.
Ya has gritado bastante
 y hasta con las paredes te has peleado.
Las manos te duelen de los golpes que has dado.
El corazón te duele del dolor que has vivido.

Ahora Amalia te toca vivir, sonreír y ser feliz
porque la tormenta ya pasó. 
Ahora caen gotas de felicidad,
y aunque esa tormenta
 ha dejado una nube gris y triste en tu corazón,
te toca ser feliz.
Has de vivir,
que tu sonrisa nada ni nadie la apague,
tu sonrisa es lo mejor que tienes para dar.
Abre tus brazos y corazón 
y recibe todo lo bueno que viene hacía ti,
todo lo que un día sufriste
ahora se va a transformar en amor y felicidad.

Vas a ser feliz!!!

Gracias Amalia por tus palabras.
Te amo.







lunes, 12 de agosto de 2019

Soy feliz

Hoy ha sido un día muy feliz para mí. Yo  necesito muy poco para ser feliz. Ayer y hoy han sido dos días que agradezco a la vida que me los haya dado.

Ayer fui a desayunar con mi amigo cura, ese rato que estoy con él se me pasa volando y es que me gusta tanto hablar con él. Los desayunos con mi amigo me transmiten paz, alegría y felicidad. Le agradezco mucho que me dedique un poco de su tiempo porque sé que el tiempo para él es muy valioso tiene tantas cosas que hacer; a parte de sus misas diarias tiene que visitar a personas en sus casas porque no pueden desplazarse hasta la Parroquia. ¡Es tan bueno mi amigo! Podría estar horas y horas hablando de él y con él.

Doy gracias a Dios por haber puesto a esta persona en mi vida. Hablar con él me reconforta y da luz a mis problemas, me anima, y siempre tiene la palabra adecuada a todas las dudas que yo pueda tener.
Cada mañana recibo sus "buenos días" y yo le contesto.
Hoy nos hemos dado los buenos días y yo le he dado las gracias por el rato que le robé ayer de su tiempo tomando un café. Él me ha contestado y ha hecho que mi día hoy sea muy feliz. Él me ha dicho lo más bonito que me han dicho nunca en mi vida y han sido unas palabras preciosas para mí.
Sus letras han sido estas: Gracias a ti por tu sonrisa que lo ilumina todo. ¿Te pueden decir algo más bonito? No.
Gracias Padre por ser mi amigo. Gracias a Dios por haberte puesto en mi camino cuando más necesitaba una mano amiga y me dijese porque la vida estaba siendo tan dura conmigo.


Ya escribí una vez hablando del Padre, si alguno lo queréis volver a leer solo tenéis que pinchar en este enlace.
Yo tengo un amigo cura



Cada vez que escribo





  Me preguntaron: qué cada cuánto hago el amor,  les respondí:

Cada vez que escribo.



Resultado de imagen de escribir y hacer el amor




domingo, 11 de agosto de 2019

Los diez mandamientos para rejuvenecer

TODOS DEBERÍAMOS LEER ... 
Los diez mandamientos para rejuvenecer !

1.- Cuida tu presentación día a día.
Arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida! El baño diario, el peinado, la ropa, toda atractiva, oliendo a limpia, a buen gusto. El buen gusto es gratuito, no cuesta nada. Que al verte se alegre tu espejo y los ojos de los demás.

2.- No te encerrarás en tu casa, ni en tu habitación.
Nada de jugar a la enclaustrada o a la presa voluntaria. Saldrás a la calle y al campo de paseo. "El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece"

3.- Amarás el ejercicio físico como a ti misma.
Un rato de gimnasia, una caminata razonable dentro o fuera de casa, por lo menos abrir la puerta, regar las rosas, contestar el teléfono, baila aunque estés sola, haz cualquier movimiento que te despegue de la cama y del sillón. "Contra pereza, diligencia"

4.- Evita actitudes y gestos de una vieja derrumbada.
La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas: "¡Qué rectita la señora!", ¡qué guapa la señora!" Recuerda: las canas… ¡se tiñen! y las arrugas… ¡se disimulan con una amplia sonrisa! pero el arrastrar de pies… ¡eso sí es signo de vejez!

5.- No hablarás de tu edad ni te quejarás de tus achaques, reales o imaginarios.
Acabarás por creerte más vieja y más enferma de lo que en realidad estás y te harán el vacío. A la gente no le gusta oír historias de hospital. Cuando te pregunten ¿Cómo estás?, contestarás que: ¡Muy bien! ¡Divinamente!

6.- Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas.
"Al mal tiempo, buena cara". Sé positiva en los juicios, de buen humor en las palabras, alegre de rostro, amable en los ademanes. No seas una vieja amargada. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo. "El corazón no envejece" (el cuero es el que se arruga).

7.- Tratarás de ser útil a ti misma y a los demás.
No eres un parásito ni una rama desgajada del árbol de la vida. Bástate a ti misma hasta donde sea posible. Y ayuda, ayuda con una sonrisa, un consejo, un servicio. Al abrirte a los demás, dejarás de estar pensando en un "yo" angustiada y solitaria. "Solo cuando se abre la nuez, aparece la almendra"

8.- Trabajarás con tus manos y con tu mente.
El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística. Haz algo, lo que sea y lo que puedas. Una ocupación artesanal, un rato de lectura, un trozo amable de televisión, la música. La bendición del trabajo es medicina para todos los males.

9.- Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas.
Desde luego, las que se anidan en el hogar, integrándote a todos los miembros de tu familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Convive, pero sin inmiscuirte en los problemas de los demás, a menos que expresamente te pidan un consejo, recuerda: "Ver, oír y callar"

10.- No pensarás que "todo el tiempo pasado fue mejor"..
Deja de estar condenando tu mundo y maldiciendo tu momento. No digas a cada palabra: "las cosas andan mal, allá en mi tiempo…", "recuerdo que antes…" No vivas de recuerdos, mira hacia el futuro con alegría. Ponte nuevas metas, haz planes, ¡sueña…! Positiva siempre, negativa jamás. 
Toda persona debiera ser como "la Luna: destinada a dar luz… y como el Sol siempre dando calor…"

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