El blog de Alma Buendía Soleado

miércoles, 10 de junio de 2026

Siempre hay un motivo para sonreír


Hoy es uno de esos días que me recuerdan el título de mi libro: Siempre hay un motivo para sonreír.

Y no, no se trata de un gran acontecimiento, ni de un viaje espectacular, ni de algo extraordinario. Se trata de algo mucho más sencillo y, precisamente por eso, mucho más bonito.

Hoy celebramos la Fiesta del Tomate.

Hace unos meses compré una tomatera y la cuidé con cariño. La regué, la observé crecer y esperé con paciencia. Y hoy, por fin, ha dado sus primeros tomates.

¿Son muchos? No. ¿Van a alimentar a medio barrio? Tampoco. Pero son mis tomates, nacidos en una simple maceta, y para mí son motivo más que suficiente para celebrar.

Porque yo siempre encuentro razones para celebrar la vida. Si llega un paquete, celebramos el día del paquete. Si cambio una silla de sitio, celebramos el cambio. Si sale el sol después de varios días nublados, celebramos el sol. Y si una tomatera da sus primeros frutos, entonces merece una fiesta por todo lo alto.

He invitado a mis amigas, esas amigas que no son familia de sangre, pero sí de corazón. Compartiremos una mesa sencilla, risas, conversación, un buen vermut, una copa de vino y, por supuesto, los protagonistas del día: los tomates de mi tomatera.

Después comeremos algo rico sin complicarnos demasiado la vida, porque las mejores reuniones no dependen del menú, sino de las personas que se sientan alrededor de la mesa.

Coco también estará presente, como siempre, formando parte de la celebración y recordándome que la felicidad suele caminar sobre cuatro patas.

A veces pensamos que para ser felices necesitamos grandes lujos, grandes viajes o grandes acontecimientos. Sin embargo, la vida me ha enseñado que la verdadera felicidad suele esconderse en los detalles más pequeños.

Hoy celebramos unos tomates.

Mañana será cualquier otra cosa.

Porque el verdadero motivo de celebración no está en los tomates, ni en la comida, ni en la fiesta.

El verdadero motivo es que estamos aquí.

Estamos vivos.

Podemos compartir una mesa, una conversación, una sonrisa y un día más.

Y mientras eso siga siendo así, siempre habrá algo que celebrar.

Hoy es la Fiesta del Tomate.

Y yo pienso disfrutarla como si fuera la mejor fiesta del mundo.

Cada día, al abrir los ojos, ya es una celebración.




"Si buscas motivos para quejarte, los encontrarás. Si buscas motivos para celebrar, también. Yo he decidido celebrar." 🍅🌞🐩❤️

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