Yo pensaba que a estas alturas de mi vida ya me conocía bastante bien.
Sabía que soy una mujer abierta, habladora, alegre, optimista y que me gusta conversar con todo el mundo. También sabía que hablo con Coco, que cuando compro pan me como la puntita y que tengo mis pequeñas manías.
Lo que no sabía era que, además, tengo un temperamento sanguíneo.
Y me he enterado ahora, a los 66 años, gracias a TikTok. 😂
Ayer me apareció un chico explicando los diferentes temperamentos y empezó a hablar de las personas sanguíneas. Yo estaba escuchándolo tan tranquilamente cuando, de repente, llegó la revelación:
Resulta que las mujeres sanguíneas tienen una característica muy particular… ¡se tiran muchos pedos por la mañana!
¡Ahí me quedé yo!
Pensé:
“¿Cómo? ¿Entonces resulta que soy sanguínea?”
Porque yo, nada más levantarme, tengo mi pequeño concierto matutino.
Prrrom… pum, pum.
Prrrom… pum, pum.
Prrrom… pum, pum.
Y lo mejor es que los míos tienen sonido, pero no olor. ¡Que conste! 😂
Así que después de 66 años creyendo que era una peona, resulta que soy sanguínea.
Y ahora todo encaja.
Soy habladora.
Soy alegre.
Soy bastante espontánea.
Hablo con mi perro.
Me como la puntita del pan.
Y por las mañanas… tengo actividad.
¡Pues ya está!
Soy una mujer sanguínea!
Lo que tiene una que descubrir a estas alturas de la vida.
Eso sí, tengo una duda: si cuando voy a un hotel tengo que dormir con alguien, ya no sé si voy a poder desarrollar mi temperamento sanguíneo con total libertad.
Porque una cosa es compartir habitación y otra muy distinta renunciar a mi “prrrom, pum, pum” de primera hora.
Después de todo, una tiene sus rutinas.
Y qué bien se queda una después. 😂
Así que ya lo sabéis: si alguna mañana me escucháis decir que soy sanguínea, no penséis que me he hecho un estudio psicológico.
Me lo ha diagnosticado TikTok.
Y después de 66 años… yo me lo creo.
El rincón de Amalia 💕

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