El blog de Alma Buendía Soleado

martes, 8 de septiembre de 2026

Envejecer es para valientes


El otro día leí una frase que me hizo pensar: "Envejecer no es para débiles".

Y pensé yo: ¡Claro que no! 
Envejecer no es para débiles… ¡es para valientes y con un par de narices!

Porque hay que tener valor para mirarse al espejo y decir:
_Pues sí, aquí están mis arruguitas.
_Sí, el cuerpo ya no es el de los veinte.
_Sí, tengo canas.
_¿Y qué?

¡Pues nada! Que una no se va a poner a discutir con el espejo todas las mañanas! 

Yo tengo 66 años. Sesenta y seis, ni uno menos y ni uno más. Y cuando me preguntan la edad, la digo tan tranquila. Bueno… tan tranquila no, ¡a veces hasta me sorprendo yo misma! 

Porque digo una cosa: ¿qué necesidad tenemos de quitarnos años?

Si los años que hemos vivido son precisamente los que nos han traído hasta aquí. Cada cumpleaños es una pequeña victoria. Hemos pasado por días buenos, días no tan buenos, penas, alegrías, pérdidas, amores, decepciones, risas, lágrimas… y aquí seguimos.

¡Pues vamos a celebrarlo, digo yo!

Y tampoco quiero pasarme la vida quejándome de que mi hijo está lejos o de que tienen su vida. Y las madres pasamos a segundo lugar, tienen su trabajo, su vida y aunque el amor de una madre siempre está ahí ya no somos tan necesarias como cuando eran pequeños.

Claro que me gustaría tenerlo cerquita. ¡Cómo no! Pero ellos tienen derecho a vivir, a equivocarse, a hacer su camino y a tener sus propias preocupaciones.

Y yo también tengo que aprender a hacer el mío.

Porque estar sola algunas veces no significa estar abandonada. Significa que tengo que aprender a disfrutar de mi propia compañía.

Y mira que yo conmigo misma tengo conversación para rato… 😂

Me pongo mi música, escribo en mi blog, coso, hago mis cositas, paseo con Coco, me arreglo, me pongo mi colonia aunque no vaya a ninguna parte y, si me da la gana, me tomo un café en una taza bonita.

¿Por qué vamos a esperar a que llegue una ocasión especial para disfrutar?

¡La ocasión especial somos nosotras mismas!

Yo no quiero vivir pendiente de parecer más joven.

Quiero sentirme viva.

Quiero que mis canas cuenten historias. Que mis arrugas recuerden las veces que me he reído. Que cada pequeña marca de mi cara me recuerde que aquí ha habido vida.

Y cuando me vuelva a mirar al espejo, en lugar de buscar lo que ha cambiado, quiero mirar a la mujer que ha llegado hasta aquí.

Con sus cosas buenas y sus cosas regulares.

Con sus días de "¡Hoy me como el mundo!" y sus días de "¡Que me dejen tranquila, que hoy no estoy para nadie!". 

Porque sí, señoras y señores…

¡Tengo 66 años!

Y no pienso esconderlos.

No quiero quitarme años.

Quiero vivirlos.

Quiero estrenar cada uno de los que me queden. Quiero seguir riéndome, aprendiendo, haciendo planes, poniéndome guapa, escribiendo mis historias y dando guerra.

Porque mientras haya una mañana esperándome al otro lado de la noche…

yo pienso levantarme y salir a por ella.

Y si para eso hay que cumplir años…

¡Pues que vengan!

Aquí los espero. 

El rincón de Amalia🧡



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