El blog de Alma Buendía Soleado

miércoles, 23 de septiembre de 2026

¿QUE NO PUEDO? ¡CLARO QUE PUEDO!

Un día la vida me dijo:

—Ya no puedes.

Y yo le contesté:

—¿Cómo que no? ¡Claro que puedo!

A estas alturas de mi vida ya no estoy para que nadie venga a decirme hasta dónde puedo llegar. Tengo más de sesenta y sí, hay días que me levanto toda tiesa, me duele aquí, me duele allá y hasta para agacharme tengo que pensármelo dos veces… ¡pero aquí sigo!

He pasado por cosas que pensé que no iba a superar y, mira por dónde, las superé.

He llorado, he vuelto a empezar, he soltado personas, he aprendido a estar conmigo y hasta he descubierto que mi propia compañía tampoco está nada mal.

Así que no me digas que no puedo.

Porque si algo me han enseñado los años es que una mujer no se vuelve menos capaz por cumplir años. Se vuelve más sabia para elegir sus batallas y mucho más lista para saber dónde merece la pena poner su energía.

Ahora ya no corro detrás de nadie.

No persigo lo que no quiere quedarse.

No mendigo cariño.

Y tampoco voy a pedir permiso para ser feliz.

¿Qué puedo?

¡Claro que puedo!

Puedo empezar otra vez.

Puedo aprender algo nuevo.

Puedo ilusionarme con la vida.

Puedo bailar aunque las rodillas protesten.

Puedo sentarme con mi cafecito, mirar a mi Coco dormidito a mi lado y pensar:

—Madre mía… ¡y todavía me queda mucho por vivir!

Porque mientras tenga ganas de levantarme cada mañana, de cuidar de mi Coco, de escribir mis cosas, de reírme, de aprender y de disfrutar de las pequeñas cosas, todavía me queda mucha vida por delante.

Así que, querida vida, si algún día vuelves a decirme:

—No puedes.

Yo te voy a contestar lo mismo:

—¿Cómo que no?

Agárrate, que todavía me quedan muchas cosas por hacer, muchas risas por echar, mucho cariño que dar y muchas ganas de seguir adelante.

Porque a mis sesenta y tantos no tengo que demostrarle nada a nadie.

Solo a mí misma.

Y sí puedo.

¡Claro que sí puedo!



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