domingo, 1 de noviembre de 2015

Para mi mamá.


Para mi mamá, que hoy hace tres años que le dije adiós.


Querida mamá, aunque mis ojos ya no te vean y aunque ya no escucho tu voz,
vive en mí tu ternura y tu recuerdo.
Aunque no encuentro una explicación por la cual te llevaron al cielo, quisiera emprender el vuelo,
y juntas de nuevo poder estar.
Aunque las lágrimas brotan de mis ojos a diario pensando en ti,
Aunque por ti cambiaría mi vida y retroceder el tiempo quisiera,
sé que estás aquí...
En la brisa del viento cuando me encuentro sola, cuando una hoja del árbol cae, cuando miro una flor hermosa y cuando una lágrima vuelve a brotar de mis ojos, sé que estás aquí a mi lado.
Siento la sensación de que alguien me cuida cuando no puedo encontrar solución a mis problemas o cuando quiero conversar tú estás aquí para escucharme.
Me duele cada día el haberte perdido.
No se cómo explicarlo, pero algo pasa dentro de mí, y es que siento que que sigues aquí.
Ya no tengo temor a la muerte, porque sé que me estás esperando, cuando llegue mi día y de nuevo un abrazo te podré dar.