¡Hola a todos! Hoy escribo estas líneas con una sonrisa de oreja a oreja y el corazón contento. Como ya sabéis los que me seguís, soy una curiosa por naturaleza. Desde que nací, no he podido evitar querer saber el "porqué" de las cosas, investigar y meterme en todos los charcos que me llamen la atención.
Hoy me he demostrado a mí misma que esa chispa sigue más viva que nunca. A mis 66 años, me he liado la manta a la cabeza y he hecho un curso de Inteligencia Artificial. Sí, ¡IA! Algo que parece de ciencia ficción, pero que a mí me tenía intrigada. Me he presentado al examen y... ¡he sacado un 8!
Me da mucha rabia cuando escucho que, al llegar a la jubilación, parece que ya tenemos la "vida hecha" y que ya no servimos para aprender cosas nuevas. ¡Qué equivocados están! Precisamente ahora es cuando más tiempo y libertad tenemos. Yo no trabajo, pero os aseguro que no paro de crear: compongo mis canciones con mensajes positivos y ahora entiendo un poquito mejor cómo funciona este mundo digital que nos rodea.
Acompañando estas palabras podéis ver la foto de mi diploma (me lo han enviado hace nada). Ese ocho significa mucho para mí; significa que:
Mi cerebro sigue en plena forma y listo para nuevos retos.
No hay que tenerle miedo a la tecnología, por muy moderna que parezca.
La ilusión es el mejor motor para levantarse cada mañana con ganas.
A los sesenta y tantos todavía nos queda mucha tela que cortar y mucho por investigar.
Estar aquí con mi perro Coco, disfrutando de la tranquilidad de mi hogar y superando estos retos, me hace sentir muy viva. No dejéis nunca que nadie os diga que sois "mayores" para algo. La edad es solo un número, pero la curiosidad es eterna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario