sábado, 20 de febrero de 2016

La risa

Hoy os quiero hablar de la risa.
Aunque parezca extraño la mente  reconoce cuando reímos sinceramente y cuando reímos forzadamente.
Si incluyes la risa en tu vida cotidiana notarás los beneficios, te sentirás más saludable y afrontarás los problemas de diferente forma.
Los beneficios de la risa son muchos; Nos aporta relajación, es protectora de energías negativas, es un analgésico natural, es antidepresiva, nos calma, es diurética porque cuando reímos con ganas siempre solemos decir: "Que me hago pipi", es tonificante y además nos rejuvenece. Para comprobar todos estos beneficios solo tenemos que probarlo y reirnos.
Al reírnos producimos endorfinas y adrenalina que hace que relajemos el sistema nervioso y nos produce una sensación de bienestar y plenitud.
La risa nos enseña a ver el lado positivo de las cosas. Tras una buena dosis de carcajadas uno se siente más liviano, intuitivo, brillante y relajado. Mientras ríes es imposible pensar en otra cosa.
Yo no puedo vivir sin reir, primero me río de mí y después me rio de todo, si un día no rio noto que me falta algo.
Cuando mi hijo era pequeño me decía;" Mamá riñeme sin reirte", y no podía hacerlo. La risa me aporta felicidad, amor, menos prisas, olvidarme de preocuparme por lo que vendrá. Hasta en los momentos más duros de mi vida nunca he perdido la sonrisa.
La risa es contagiosa y a veces te pone en un apuro porque no puedes parar. Yo recuerdo un día cuando los niños eran pequeños fuimos a una reunión con su profesora y prometo que no nos reíamos de la profesora simplemente nos reíamos porque les iba a enseñar a multiplicar y a las madres nos estuvo dando una clase de multiplicación. Yo estaba sentada al lado de Domi, una mamá, y nos miramos pensando: Si nosotras ya sabemos multiplicar, esa mirada cómplice nos indujo a una risa que no podíamos parar, nos acompañaron otras madres y de verdad que lo pasé fatal, querer reírte y no poder hacerlo por respeto, es una cosa horrible. Qué mal lo pasé.
Empieza el día riendo, aún en la cama empieza a emitir ruidos extraños hasta que esos ruidos te provoque risa y así te aseguras un día feliz. Cuando vayas a dormir procura volver a reír, ponte a cantar aunque desafines, cambia la letra de la canción a tu estado de ánimo y empieza a reirte de ti misma y eso te proporcionará un plácido sueño.
Aprende a reírte de ti misma haciendo gestos raros delante de un espejo y cuando hayas aprendido a reírte de ti misma empieza a reírte de los problemas.
Sé generosa con la risa y verás que mientras más rias más oportunidades te dará la vida para reír.
Vamos a reirnos un ratito, por ejemplo recordando un momento en el cual nos hemos reído y volvamos a revivirlo.